Esta nota podría hablar del contundente triunfo de Boca 4-0 ante Gimnasia de Jujuy. O del empate de River, último campeón, frente a Colón en Santa Fé. En uno prevaleció la insoportable superioridad (en el segundo tiempo) cristalizada en incontables situaciones de gol. En el otro, la paridad tuvo más que ver con dos equipo que el último torneo pelearon cosas bien diferentes. Sin embargo, no hablar del encuentro que nos brindaron Central 3 y Estudiantes 2, el sábado por la noche, sería no valorar a dos equipos que intentan de alguna forma respetar al espectador y respetarse a si mismos como equipos y como futbolistas. Porque intentar jugar y buscar siempre el arco contrario son dos características que muchos desprecian en nombre de no perder el trabajo.
La ambición de Canallas y Pinchas por ser ofensivos es algo que no se suele ver mucho, por eso es digna de elogio. Es verdad que en ocasiones prevaleció la verticalidad, circunstancia que hizo desprolijo al juego. Pero hablando de la primera fecha era previsible.
La insistencia en busca de la victoria le dio al juego condimentos de todo tipo. Cambios continuos en el marcador, que hacían que cuando Central parecía que lo tenía dominado, había un gol de Estudiantes que invitaba a los de Vitamina a no relajarse e ir en busca de una ventaja más amplia.
Y el resultado fue una buena noche de fútbol, porque también y sobre todo, hubo lindos goles. No solo el zapatazo de Kily de afuera del área y el de Bosselli de mitad de cancha. Me quiero detener en el Primero de Boselli para marcar algo que puede pasar desapercibido pero que para mi es fundamental y son los jugadores que entienden el juego. El punto de inflexión en la jugada lo marca Moreno y Fabianesi. Apretado contra la raya izquierda a la altura del área grande por dos jugadores. Cualquiera hubiese intentado ir hasta el fondo, hacer rebotar la pelota en el rival y conseguir un tiro de esquina o un lateral, algo que se ve muy frecuentemente. Pues no, el español levantó la cabeza puso el pie debajo de la pelota y limpió el juego para el medio, para entrar por otro lado. Lo que vino después fue tan bueno como el mismo gesto de Fabianesi. De frente al arco y por el corredor del 10 Benítez jugó de primera para la entrada de Boselli, que ya en el área, definió muy bien arriba, de zurda.
Por eso, en esta primera fecha me pareció oportuno destacar este partido. Porque me parece que son los que el público quiere ver, aunque falte mucho en la búsqueda de un juego más asociado. Por lo menos se ven equipos ambiciosos y la audacia hay que premiarla siempre. Lo de Boca fue muy bueno, pero su rival no tenía equivalencias. Porque como diría Valdano: “¿Un rival sin interés atancante?; es como intentar hacer el amor con un árbol”.
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