martes, 24 de junio de 2008

QUE 30 AÑOS NO ES NADA...


Este 25 de junio se cumplen 30 años del primer título conseguido por Argentina en Campeonatos Mundiales. Fue en 1978, en nuestro país, y en la final derrotó a Holanda por 3-1, con dos goles de Kempes y uno de Bertoni.
Imposible hablar de este Mundial sin mencionar el contexto político e institucional del país. El día de la consagración se cumplían 2 años 3 meses y un día de la irrupción en el poder de los militares, comandados por Videla, Massera y Agosti. El 24 de marzo habían derrocado al gobierno de María Estela Martínez de Perón y se instalaron en el poder, en lo que dieron a llamar Proceso de Reorganización Nacional. Con el Estado como escudo cometieron los más atroces y viles crímenes y torturas en nombre de “La Patria”. Secuestraron, torturaron y mataron a más de 30.000 personas, muchas de ellas desaparecidas hasta el día de hoy. Y si los gobiernos democráticos, a lo largo de la historia, han sabido colgarse de los logros deportivos para hacerse propaganda, a la dictadura no se le iba a escapar. Más allá de que la plaza para el Mundial ya se había otorgado mucho antes de la instauración del gobierno dictatorial, estos encontraron un medio propagandístico en la competición mostrando al país con el slogan “Los argentinos somos derechos y humanos”, aunque no les salió del todo bien, porque la llegada de periodistas extranjeros filtro algunas de las tantas infamias.
Años antes del Mundial, uno de los pocos periodistas que se atrevió a cuestionar tamaño acontecimiento fue Dante Panzeri. “Porque lo que molesta no es que algunos ‘curren’ con el Mundial ’78. Lo que molesta es que ‘curren’ y nos digan a los ‘currados’ que están haciendo patria, o cosa parecida, cuando están haciendo un negocio”, afirmaba, en momentos donde la libertad de expresión no era tal. Lamentablemente una enfermedad no le permitió seguir con su denuncia incansable, ya que murió dos meses antes del comienzo de la competición.
Sin embargo, a pesar de esto la dictadura terminó sacando su rédito del logro deportivo, de hecho la imagen de Videla entregando la Copa recorrió el mundo entero, como así también al lado de Menotti.
En este contexto, Argentina jugaba de local por primera vez en su historia y debía responderle a su gente. Con un técnico que le había otorgado al seleccionado la seriedad que se merecía, tras largos años de fracasos y de poca seriedad desde la conducción. Quizás ese fue el mayor logro de Menotti al frente del seleccionado. Ni el campeonato obtenido en Argentina, ni el Mundial sub-20 de 1979 son más importante que ese proyecto presentado en 1974 que le permitió a la selección comenzar a andar un camino que la llevaría a prestigiarse mundialmente, cuyo sistema continuaron gozando los siguientes entrenadores y que perdura hasta el día de hoy (previo a esta idea, los técnicos eran ocasionales y solo se juntaban para ir a jugar). Dicho proyecto contenía un trabajo de 4 años, donde se mediría con selecciones de primer nivel internacional, que culminaría la participación en el Mundial. Esas competencias se ven, en estos tiempos, resignadas en pos del negocio de la AFA. Así el seleccionado juega en los lugares más recónditos del planeta, con rivales de un prestigio casi nulo.
Con un plantel riquísimo, que se dio el lujo de no contar nada menos que con Diego Maradona, Argentina demostró dentro de la cancha lo que se esperaba. Mario Alberto Kempes fue la gran figura y el goleador del Mundial. Pero que decir de Luque, Bertoni, Fillol, Houseman, Passarella. Todos dieron su aporte por la causa y terminaron enalteciendo y dándole al argentino lo que siempre se había jactado de merecer. La primera Copa del Mundo.
De todas formas hay quienes se empeñan en empañar este logro aduciendo que estuvo arreglado por los militares. Una falta de respeto a los jugadores y cuerpo técnico. La principal crítica está fundada en que Argentina para llegar a la final debía ganarle a Perú por más de 4 goles de diferencia. Y el seleccionado nacional ganó ese partido 6-0. Cabe señalar que previo al Mundial Argentina había derrotado como visitante a los peruanos por una cifra similar, que Brasil le había ganado 3-0 apenas una semana antes y que a la hora de jugar el encuentro Perú ya estaba fuera del mundial. También hay que decir que si te van a regalar el Mundial es muy difícil que en el Grupo inicial te tiren a Italia, Francia y Hungría. Rivales complicados, que llevó a que Argentina terminara en segundo lugar, hecho que le significó cambiar de estadio y disputar el Grupo 2 de la segunda fase con Brasil, quien si le hubiese ganado lo habría eliminado. Y que decir de la pelota de del holandés Rob Rensenbrink, que pegó en el palo en el minuto 90, con el partido 1-1.
Desde este lugar y con la distancia que me separa biológicamente del acontecimiento creo que el Mundial 1978 no se tendría que haber jugado nunca. Pero su realización no le quita mérito a los jugadores y al cuerpo técnico, que se prepararon durante 4 años, cuando ni siquiera el terrorismo de estado se había instalado en nuestro país. Por otro, pienso que se le puede criticar la oportunidad que tuvieron de dar a conocer al mundo lo que sucedía. Pero al mismo tiempo, es injusto endilgarle a los futbolistas lo que no se les exigió a otras profesiones, con mayor preparación intelectual y distintos horizontes culturales.

Campaña:
Primera fase, Grupo A: Argentina 2-Hungría 1, Argentina 2-Francia 1 y Argentina 0-Italia 1.
Segunda fase, Grupo 2: Argentina 2-Polonia 1, Argentina 0-Brasil 0 y Argentina 6-Perú 0.
Final: Argentina 3-Holanda 1; los 90 minutos habían finalizado 1-1.

Argentina formó con: Ubaldo Fillol; Jorge Olguín, Luis Galván, Daniel Passarella, Alberto Tarantini; Osvaldo Ardiles (Omar Larrosa 65’), Américo Gallego y Oscar Ortiz (René Houseman 74’); Mario Kempes, Daniel Bertoni y Leopoldo Luque.

Mario Alberto Kempes fue el goleador del Mundial con 6 tantos. Para Argentina también anotaron Luque (4), Bertoni (2), Houseman, Passarella y Tarantini (1).